En la etapa de investigación sancionatoria ambiental las oportunidades son cortas. Un archivo que se arma en tres semanas llega tarde para lo único que sirve: cerrar el procedimiento antes de que haya cargos. La mayoría de las empresas descubre lo qué le faltaba cuando ya no hay tiempo de conseguirlo.
Quince años de práctica en regulación ambiental colombiana, en estos sectores:
El gerente ganó el procedimiento y salió con un problema nuevo: un acopio mal ubicado que ninguna autoridad le había señalado todavía.
Una empresa recibió apertura de investigación por verter aguas residuales domésticas al suelo sin permiso. Había agua sucia bajando de la obra hacia un potrero vecino, un vecino lo reportó y la autoridad lo verificó en campo. Nadie negaba el hecho.
La primera reacción fue contratar un laboratorio y demostrar que los parámetros estaban dentro de los límites. Habría sido un gasto considerable en probar algo que no importaba: caracterizar esa agua era aceptar, de paso, que era agua residual doméstica.
No lo era. Era material de excavación arrastrado por lluvia, y la normativa lo ubica en otra categoría por completo. El procedimiento cesó sin formulación de cargos, pero no por el argumento: cesó porque existían bitácoras de cada perforación, un plan de manejo que clasificaba ese material y un registro de lluvias del día del evento. Todo eso estaba escrito antes de que llegara el oficio.
Abogado — Derecho ambiental
El riesgo ambiental no se controla a la distancia. Una cosa es leer una norma desde un escritorio y otra muy distinta es entender cómo opera un proyecto allá donde las cosas realmente pasan.
El acompañamiento que ofrezco no se filtra a través de un equipo de apoyo o un abogado junior. Atiendo y respondo directamente.
Pongo a su disposición 15 años de trayectoria en regulación ambiental colombiana —vistos desde la autoridad ambiental, el litigio sancionatorio y el frente de obra— para que quien revise su caso sepa exactamente cómo se construyó ese expediente y cómo defenderlo en terreno.